Para conseguir un buen funcionamiento, deberá seguir detenidamente las siguientes instrucciones de manejo, cuidado y mantenimiento, que le facilitarán el empleo de los elementos protésicos de su tratamiento e incrementarán su duración en condiciones apropiadas.

Adaptación y acostumbramiento:

Las prótesis removibles no son solamente instrumentos mecánicos, sino que transmiten fuerzas a los dientes, a las encías y al hueso, por lo que requieren un especial cuidado de adaptación, cuya duración varía según las personas y las prótesis. Es necesario que tenga paciencia y que, durante este periodo de acostumbramiento, acuda a realizar las adaptaciones y correcciones que sean necesarias.

Al principio:

  • Notará una sensación extraña, de ocupación, que irá desapareciendo paulatinamente.
  • Producirá más saliva de lo normal, pero también se normalizará poco a poco.
  • Inicialmente experimentará una disminución del sentido del gusto, que se recuperará al cabo de unas pocas semanas.
  • Puede tener algunas dificultades en la pronunciación, debido al espacio que ocupa la prótesis. Para corregirlas más rápidamente, es aconsejable entrenarse a leer o hablar frente a un espejo, siempre en voz alta.
  • Es probable que se muerda fácilmente en las mejillas y la lengua, por su tendencia a introducirse en los espacios donde faltan dientes, pero en poco tiempo aprenderá a evitarlo.
  • A veces se percibe opresión o dolor en dientes y encías (sobre todo al morder o cerrar la boca), que suelen desaparecer en poco tiempo, a medida que adapten las mucosas y los dientes naturales remanentes se adaptan a las fuerzas que reciben.

Recomendaciones:

  • Los primeros días, procure cerrar la boca y masticar con cuidado, para no morderse y no sobrecargar las encías y dientes doloridos.
  • Por la misma razón, conviene que inicialmente mastique suavemente alimentos blandos y no pegajosos, pasando poco a poco a comer productos de mayor consistencia.
  • Para tratar las heridas de las mordeduras (generalmente, muy dolorosas), puede utilizar enjuague bucal, pomadas o geles calmantes y cicatrizantes.
  • Si tiene dolor intenso al morder, o aparecen heridas, acuda inmediatamente a revisión.

Colocación y desinserción

La colocación y desinserción de las prótesis removibles es una cuestión de costumbre, que se aprende rápidamente, aunque al principio puede requerir un poco de paciencia, hasta aprender en qué dirección deben hacerse los movimientos de empuje y tracción:

Para su colocación, debe utilizar siempre los dedos. Situará las zonas con ganchos sobre los dientes que sirven de sujeción, y seguidamente presionará con los dedos, hasta que alcance el lugar correcto, momento en que suele notarse un "click". No fuerce nunca la prótesis, ni muerda sobre ella para llevarla a su lugar, porque se hace tanta fuerza que pueden deteriorarse algunos elementos del aparato o dañar las mucosas.

Para quitarse las prótesis, traccionará de ambos lados a la vez (nunca de un solo lado), trabando las uñas de los dedos índices de ambas manos en los ganchos o en los bordes de la prótesis (ponga especial cuidado en no arañar las encías).

Cuidados e higiene

  • Después de cada comida debe lavar las prótesis y la boca.

  • Las prótesis se deben limpiar, al menos una vez al día, con un cepillo especial destinado para tal fin y un poco de pasta dentífrica o, mejor, jabón, para evitar la formación de sarro y el depósito de tinciones, después, lávelas muy bien con agua.

  • Es especialmente importante la limpieza de las partes metálicas, sobre todo las que contactan con los dientes (cara interna o cóncava de los ganchos). Para ello, pueden frotarse con un copito empapado en alcohol, hasta que la superficie quede brillante. Si quedan mate o deslustradas, es que están cargadas de placa bacteriana, que puede producir caries y desgastes, debido a los ácidos que dicha placa produce. Sin embargo, si están libres de placa, es decir, brillantes, no producen ni lo uno ni lo otro.

 

  • Conviene quitar las prótesis para dormir, para que los tejidos descansen diariamente unas horas de la presión a que pudieran verse sometidos.

  • Para evitar golpes y deformaciones mientras están fuera de la boca, conviene conservar las prótesis en agua, a la que puede añadir pastillas desinfectantes comercializadas.

  • Recuerde que es conveniente usar la seda dental para limpiar entre los dientes, y enjuagarse la boca con enjuagues bucales, al objeto de prevenir la aparición de caries, sobre todo entre los dientes, donde el cepillo no limpia bien.

  • Siempre que aparezcan ulceraciones, dolor o inestabilidad de la prótesis, deberá acudir de inmediato a revisión.

  • Si surge algún problema, o en cualquier caso en que crea que se haya producido un hecho anormal, no intente resolverlo usted mismo.

  • Se debe realizar una revisión cada seis meses o el tiempo indicado por el profesional para observar el estado de los dientes y mucosas, detectar desgastes en los dientes y realizar las adaptaciones apropiadas para corregir los desajustes provocados por el cambio de forma de los maxilares y de la posición de los dientes, que siempre ocurren con el paso del tiempo.

 

Salud Oral Comfamiliar. Para tu sonrisa todos los especialistas