La salud integral de los usuarios es fundamental para la Clínica Comfamiliar Risaralda, entidad que no solo vela por el bienestar de los pacientes dentro de la entidad, sino que ha instaurado una serie de estrategias para continuar al cuidado ambulatorio de quienes llegan a diario al centro médico buscando una cura para sus dolencias.

Una de las áreas de la Clínica que trabaja 24/7 es la de Nutrición Clínica y Ambulatoria que tiene como objetivo principal la búsqueda del bienestar físico, mental y emocional de los pacientes.

Según la nutricionista- dietista Patricia Flórez Molano, coordinadora del área de Nutrición Clínica y Ambulatoria de Comfamiliar Risaralda, la misión del equipo que lidera es acompañar a los pacientes en el proceso hospitalario para que puedan tener recursos que los ayuden a salir del estado de enfermedad.


“En la parte ambulatoria lo que hacemos es acompañar a las personas a través de elecciones en el estilo de vida de alimentación para que disminuyan riesgos potenciales de enfermedad. Actualmente podemos estar tratando en la clínica entre 150 y 200 personas dependiendo del volumen diario de pacientes. En la parte de Consulta Externa puedo decir que atendemos unos 20 usuarios diariamente”, manifestó Flórez Molano, especialista en Promoción en Salud.


Un gran equipo


Los seis profesionales que conforman el área de Nutrición Clínica y Ambulatoria de Comfamiliar Risaralda, día a día se ‘juegan’ la vida por el bienestar de sus pacientes, quienes en muchas ocasiones ingresan al centro médico con altos niveles de desnutrición, situación que no solo afecta su estado físico, también mental, ocasionando que la recuperación de sus patologías sea más lenta.


“Tenemos dos nutricionistas en el área ambulatoria: una que está trabajando en la parte de riesgo nutricional y madres gestantes, y otra que cubre la parte de pacientes crónicos (diabetes e hipertensión) ellas se llaman Laura y Mercedes. Y en la parte clínica somos cuatro: Alejandra Santacruz que está en soporte nutricional, un tema en el que hemos logrado muchas cosas, entre ellas, diseñar los protocolos. Tenemos un nutricionista que trabaja en la parte ginecopediatra, que es el único hombre del equipo, se llama Frank Campos. Por su parte la nutricionista Natalia Morales trabaja en medicina interna donde enviamos todos los pacientes crónicos, y yo que laboro en la parte de oncología y servicio quirúrgico”, manifestó la nutricionista Patricia Flórez, quien entre sus logros académicos tiene una subespecialidad en Nutrición Clínica y Oncológica.

 

Con estándares internacionales


Hace pocos días, y siguiendo la directrices científicas internacionales, la Clínica Comfamiliar dio vida al Proceso de Atención Nutricional que inicia con la tamización inicial que se hace a cada una de las personas que ingresan al centro asistencial.


“Esa es la primera parte del proceso, el resultado llega a nuestros correos y nosotros ahí determinamos si el riesgo es alto, medio o bajo. Posteriormente generamos una intervención nutricional, y hacemos un seguimiento. Finalmente damos un alta con relación a la intervención nutricional. Nosotros garantizamos que durante la estancia en nuestra Clínica evitamos el Riesgo de Desnutrición Hospitalaria”.


Una nueva forma de trabajar


En tiempos de pandemia, las redes sociales se han convertido en las mejores aliadas del área de Nutrición Clínica y Ambulatoria de Comfamiliar Risaralda, a través de ellas han logrado llegar a sus pacientes con un mensaje claro, y continuar con los tratamientos presenciales que realizaban antes de la cuarentena.


“En lo que resta del año tendremos temas muy importantes que estaremos desarrollando a través de las redes sociales de Comfamiliar Risaralda, vamos a arrancar con: cómo recuperar tu peso ideal en pandemia; luego les enseñaremos cómo mercar saludablemente y de forma económica; seguiremos con la importancia de tener cuidado con las dietas de moda; y cerramos 2020 con diabetes y nutrición”, concluyó Patricia Flórez Molano, coordinadora del área de Nutrición Clínica y Ambulatoria de Comfamiliar Risaralda.