Verla bailar y realizar casi a la perfección cada uno de los movimientos al ritmo de la música, es todo un deleite para la familia de Salomé, pero especialmente para su papá el abogado José Neber Moreno Gómez, quien al lado de su esposa Luz Piedad Vásquez han disfrutado con los triunfos y las sonrisas de su niña adorada, pero también ha sido testigo de las lágrimas derramadas y de los dolores de su pequeña, quien con tan solo nueve años, cinco de ellos luchando contra un cáncer de riñón, se ha convertido en un milagro de Dios, la vida nuevamente triunfa sobre la muerte.

Y es que a esta pequeña, amiga de artistas de la talla de Maluma, Karol G, Mike Bahía y Greeicy Rendón quienes la conocieron durante su proceso clínico y se enamoraron de ella, le ha tocado estar la mayoría de su vida en una clínica entre tratamiento y tratamiento debido a que cuando apenas empezaba a vivir, con tan solo 4 años de edad, le fue diagnosticado un tumor de wilms o cáncer de riñón que le cambió la existencia no solo a ella sino a su núcleo familiar.

“Salomé entró a la Clínica Comfamiliar al amanecer del 6 de septiembre del 2014 por un dolor abdominal. A las 3:00 de la mañana, estando en nuestra casa en Ulloa, Valle (a una hora de Pereira) me dijo que le dolía mucho el estómago, palpé y se veía un brote en la parte baja de la costilla derecha, como una especie de hepatomegalia que es cuando se inflama una parte del hígado, entonces decidí traérmela para Pereira. Entró como a las 6:00 am, a las 7:00 ya estaba valorada por pediatría y a las 8:00 estaba regresando de una ecografía abdominal con la que los médicos empezaron a sospechar que se trataba de un tumor de wilms que le afectó también el hígado, el intestino grueso, la vena cava y le hizo metástasis pulmonar, la noticia me llegó como un baldado de agua fría”, manifestó José Neber, quien actualmente lucha por superar su propio cáncer, un melanoma lentiginoso acral.

Desde ese momento inició un difícil camino para la familia Moreno Vásquez, pues su ser más preciado, la joya de la corona, tuvo que ser hospitalizada y de inmediato le iniciaron las quimioterapias. Con ellas llegaron la ausencia del apetito, la disminución de peso que la llevó a pasar de 16 kilos en septiembre a 8 en diciembre, y lo más impactante, la caída del pelo. Sin embargo, sus padres nunca perdieron la fe, y de la mano del equipo médico, pero sobre todo de Dios y la Virgen, lograron salir adelante.

“Todos los días le doy gracias a Dios por haber puesto a mi niña en la Clínica Comfamiliar, desde el mismo momento de nuestra llegada nos encontramos con un grupo humano y profesional espectacular, en especial me debo referir a los doctores Jaime Martínez y César Montaño, este último quien ha sido el pediatra de Salomé desde que nació. Ambos hicieron equipo y comenzaron a planificar todo para que la niña estuviera bien”.

Días después, con el objetivo de suspender el fluido de sangre al riñón y así disminuir el tamaño del tumor, le practicaron una embolización (procedimiento que se efectúa ingresando al cuerpo a través de una arteria femoral), la intervención fue todo un éxito, así lo dejaron ver los exámenes practicados posteriormente en los que se notaba la disminución de la neoplasia. Pero lo peor estaba por llegar, o por lo menos así lo relata el abnegado padre, quien tuvo que sacar las fuerzas de donde no las tenía para no dejar caer el hogar que con tanto esfuerzo había construido hasta el momento, y en el que han crecido sus tres hijos siendo Salomé la menor.

“Los médicos, cuando la niña se veía un poco mejor, nos dejaban ir uno o dos días para la casa con el objetivo que ella cambiara de ambiente. Una vez me despertó como a las 2:00 de la mañana y me dijo: papi me está saliendo como una agüita, prendí la luz y estaba bañada en sangre toda la cara y el cuerpo. La mamá se agarró a gritar, envolví a la niña en una toalla y me la llevé para la ducha, botaba y botaba sangre, yo pensaba que estaba reventada por dentro, fue un momento de los más dolorosos de este proceso”.

De inmediato la regresaron a la Clínica Comfamiliar, donde los galenos de turno la estabilizaron y explicaron a la familia que la sangre era producto del rompimiento de algunos vasos sanguíneos, pero que no había nada que temer, la pequeña se encontraba en las mejores manos.

Más cerca de Dios

Pero sin duda alguna, este momento hubiese sido más difícil de llevar sin la ayuda divina, esa misma a la que el doctor César Montaño le pidió aferrarse a don José cuando este le preguntó sobre las posibilidades de vida de su pequeña Salomé.

“Una vez en la que observé a mi niña muy desmejorada, le pregunté al médico: ¿hay expectativa de vida?, muy sabiamente me contestó: ‘Sí. Nos vamos a encontrar con muchos tropiezos, percances y pruebas, pero sí hay expectativa de vida’. Afortunadamente el doctor Montaño es una persona muy creyente y me dijo: ‘hay que rezar, hay que rogarle a Dios’. Sin dudarlo le dije: en sus manos pongo la vida de mi hija. Dios por medio de él la salvó, cada que lo veo le digo que es mi ángel guardián”.

Finalmente, el 12 de diciembre de 2014, coincidencialmente Día de la Virgen de Guadalupe, le practicaron la nefrectomía, que concluyó con la extirpación del riñón derecho y por consiguiente del tumor maligno que la acechaba.

Desde entonces, Salomé, don José y el resto de la familia son fieles devotos de la Virgen de Guadalupe, pues según ellos, siempre sintieron la presencia de Dios por medio de su Santa Madre que los cubrió con su blanco manto para que todo saliera muy bien.

“La última quimioterapia se la realizaron en octubre de 2015. Cada tres meses vamos a control y los médicos la ven mucho mejor. Estamos esperando que pasen cinco años, ya vamos en el cuarto, para que la declaren totalmente sana, estoy seguro que Dios ya la sanó”, concluyó el orgulloso papá.

Actualmente, Salomé quien cuenta con 9 años de edad, divide su tiempo entre sus estudios de tercer grado en el Colegio La Salle donde es una de las alumnas más aventajadas, y su otra pasión, el baile, desde hace varios meses hace parte de la academia pereirana Ritmo Latino con la que ya ha realizado varias presentaciones.

La Frase

“Un día estando en Cuidados Intensivos, Salomé me dijo: papi, ¿si salimos de esta me llevas a Estados Unidos?, gracias a la voluntad de Dios hace un par de años pudimos viajar, lo disfrutó mucho”: José Neber Moreno, padre de Salomé.